Maletas hechas y en el hacerlas, recoger un cuarto y lo que ha sido este último año y medio. Especialista en mudanzas, en guardar en cajas , en atesorar pequeños recuerdos en desprenderme de otros debería de empezar a poner en el curriculum.
El cuarto se ve ya vacio y un peso que me quito de encima ,ya parece que me creo que me voy 3 meses y 18 dias de viaje. Primero poner el pie en Buenos Aires, luego a Chile Desierto de Atacama, Perú y a cruzar el Amazonas.
A sentirse como la pequeña exploradora que soñaba cuando era pequeña y me pegaba las horas muertas delante de la Enciclopedia de America Latina de casa de mi abuela, viendo los grabados de los tiempos de cuando los “colonos” arrasaron Latinoamerica.
Con aquellos dibujos de seres mitilógicos que soplaban los aires y de las terribles bestias que se escondían en los mares .
Eran dos libros inmesos ,de tapas verdes ,de lomos con letras dorados y de tacto aspero. Estaban encima del pequeño escritorio en el que hacía los deberes ,en el mueble con una pequeña llave desplegaba lo que era la mesita de estudio y desde ahi siempre era facil cogerlos ( y devolverlos a su sitio cuando la abuela se acercaba) .
En mi casa no había no había libros para niñas pequeñas,pasaba el rato con los mapas y con las monedas de diferentes paises que atesoraba .Mi padre trabajaba en una empresa que recogía el dinero de las máquinas recreativas (tragaperras) y ahí siempre la gente echaba monedas de muchos sitios. El me las traía a casa , mis dos posesiones mas preciadas : un dolar de plata de 1919 y una moneda falsa de cien pesetas
Y cuando mi madre no me veia (ni la abuela) sacaba su coleccion de sellos de paises y los miraba . Reinos perdidos que ahora ya no existían .
Dibujaba con el dedo imaginarios recorridos.
Si se oían los pasos de la abuela que se acercaban ,anotaba rapidamente numeros al azar en las sumas . Cuando aparecía por la puerta le decia :
-Ya lo he hecho
(via copacabanamonamour)